Aplicaciones anidadas
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Conservación de Jaizkibel
Atrás Murallas vivas de Hondarribia, refugio de la biodiversidad
No todos los ojos qe miran la muralla que rodea el Casco Histórico de Hondarribia ven lo mismo. Algunas personas solo verán una muralla antigua y grande, otras se darán cuenta de que estas piedras de arenisca esconden parte de la historia de Hondarribia, o por qué no, habrá quien se quede impresionado por el trabajo de los canteros que tallaron los sillares para construir la muralla. Las antiguas paredes, sin embargo, ienen otro valor añadido que muchas veces se ha dejado de lado, pero que también forma parte del patrimonio de Hondarribia. Las antiguas murallas pueden ser pequeños refugios de la biodiversidad, así como moradass singulares de fauna y flora autóctona.
La muralla de Hondarribia no es una zona desierta de piedra. Las murallas que rodean el Casco Histórico son paredes vivas que varían en función de las estaciones, de la zona y de la orientación. En ella encontraremos especies adaptadas a las piedras, paredes, huecos y a las condiciones específicas de las mismas. Muchas de estas especies nos dejarán fascinados si nos fijamos con atención.

Muralla de Hondarribia
Aunque a primera vista los muros puedan parecer estructuras rígidas e inalterables, las murallas de Hondarribia demuestran lo contrario: son elementos muy dinámicos y cambiantes.
Las grietas entre los sillares, los huecos en los muros y los elementos pétreos u ornamentales que sobresalen generan microhábitats que albergan diversas especies adaptadas a condiciones específicas.

Hiedra

Mariquita de siete puntos

Ombligo de Venus

Murciélago común
