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HONDARRIBI.AR.T Maddi Agirregomezkorta

Tras un perfil de Instagram con la imagen de un carrete de hilo y una aguja hemos conocido a Maddi y su amplio campo de trabajo, desde la confección de estuches al circo como de neceseres a series de televisión.

25·01·2022

1. Preséntate, Maddi.

Soy Maddi Agirregomezkorta Gaztelumendi, era estudiante de Traducción cuando comencé el ciclo de Vestuario a Medida y Espectáculos. Durante dos años me sumergí en el mundo de los espectáculos, aprendiendo la historia del vestuario, diseñando ropa y cosiendo esos diseños.

Entre agujas siempre he estado a gusto y desde pequeña he roto telas y camisas viejas para crear cosas nuevas con ellas. Poco a poco empecé a compartir fotos de cositas que hacía en las redes sociales y a vender estuches y neceseres a los que me rodeaban. Fui con una amiga a los primeros mercados artesanos y después aprendí a hacer ropa en Donostia.

Actualmente, hago ropa para espectáculos, puede ser para cualquier tipo de show, teatro, serie, ropa de fiesta, hago a medida lo que pide el cliente para el Carnaval. También he participado en series de televisión, trabajando en el vestuario.

 

 

2. ¿Te consideras un joven artista de Hondarribia? ¿Has convertido en tu profesión el resultado de tu trabajo creativo?

La palabra artista me parece muy grande. No me considero artista, pero sí quizas artesana, porque trabajo con las manos. También trabajo la creatividad en mis proyectos, eso es cierto, pero en mi caso diría que lo que más valor tiene es la mano de obra. Todos los proyectos empiezan en mi mesa y terminan en ella.

Como he mencionado más arriba, trabajo de dos maneras. Por un lado, tengo mis diseños, que vendo por Internet bajo el nombre de Mimoxa Handmade o en mercados artesanales. Los coso y los publico en los momentos libres. Por otro lado, hago vestuario para espectáculos, los clientes se ponen en contacto conmigo y con ellos funciono como un atelier.
Aunque cambie un poco de uno a otro, en la mayoría de los trabajos sigo pasos similares. Lo primero es trabajar lo que el cliente quiera. Determinar qué se pretende en una entrevista. Para ello lo mejor suele ser reunir imágenes y dibujar bocetos. Una vez decididos los colores y las formas, podemos empezar a diseñar. Es el turno de la máquina de confeccionar y coser patrones tras afilar las propuestas en colaboración y conseguir las telas.

Se tardan muchas horas en terminar una sola prenda, pero el resultado merece la pena. No sólo se adapta a la medida del cliente, al final es un resultado que se adapta a sus deseos. Cada diseño se realiza una sola vez, para una sola persona y eso también añade valor al proyecto.

Diríase, pues, que he hecho de mis creaciones un oficio, o que gracias al oficio hago creaciones. Es una práctica en doble dirección.

 


 

3. Hondarribia es un pueblo pequeño que tiene una estrecha relación con el arte. A menudo tendemos a asociar artistas y obras creativas con grandes ciudades. ¿Cómo crees que se valora tu trabajo en este ámbito?

Llevo poco tiempo creando y es posible que mucha gente a mi alrededor no se entere de lo que sigo haciendo o no lo entienda del todo bien. Por eso agradezco la oportunidad ofrecida hoy. Dar el testigo a los jóvenes y escuchar lo que tienen que decir es importante, demuestra la aceptación del pueblo.

A menudo los artistas se asocian a las grandes ciudades y es cierto que los grandes movimientos culturales normalmente se dan en lugares en los que se acumula mucha gente pero, aunque a menor escala, en Hondarribia hay muchos artistas, la imaginación se cultiva considerablemente. Si abrimos bien los ojos podemos ver un dibujo en cualquier esquina y escuchar una guitarra en cualquier lugar. El arte tiene mil formas y colores.

Es cierto, sin embargo, que hay poca ayuda para que ese trabajo se convierta en un oficio.

 

 

4. ¿Tu obra creativa tiene un público determinado o a qué público se dirige?


Mi trabajo tiene dos públicos muy diferentes. Cuando vendo bolsitas artesanales y similares en los mercados se acercan a mí sobre todo mujeres. Las telas con flores, porque mi preferencia suele ser el aspecto vintage y el aire retro.

Por otro lado, a la hora de trabajar con músicos, con magia espectacular, con películas o series de televisión, aunque involuntariamente haya sido así, la mayoría de las veces trabajo con jóvenes. Diría que los jóvenes que quieren montar y sacar a la luz por primera vez un espectaculo buscan a alguien que entienda bien su idea. Que de alguna manera quieren a alguien que no se aleja mucho de ellos y de su punto de vista, y que pueden conseguir ese punto de cercanía conmigo. Pueden hacer las preguntas con tranquilidad y explicar con claridad lo que quieran y no somos muchas las que andamos cosiendo con mi edad.
Me encanta trabajar junto a otros artistas y sentir su confianza en mí, es de gran ayuda para salir adelante. Pero este mundo, tiene un pequeño estorbo. El trabajo no siempre llega equilibrado sobre la mesa y los tiempos sin proyecto son duros, quizá tan difíciles como cuando muchos proyectos llegan juntos. Todavía soy joven y como no tengo mucha carga lo llevo bien, pero si quiero una mayor estabilidad de cara al futuro tengo como muleta la traducción. Quién sabe.

 

 

5. ¿Qué le dirías a Hondarribia?

Me gustaría dar las gracias a cualquiera que alguna vez me haya ayudado. Siempre me he sentido arropada y cómoda. Mucha gente ha hecho el esfuerzo de acercarse a mí, de compartir mi trabajo o el favor de darme un empujón. ¡Gracias a todas esas personas!