Aplicaciones anidadas
Aplicaciones anidadas
Actualidad
Atrás El equipo de gobierno presenta el II Plan de Igualdad que someterá a aprobación en el pleno de mañana

El plan guiará las políticas de igualdad del municipio durante el periodo 2026–2029, y su objetivo es dotar al municipio de una política pública de igualdad estructurada, coherente y sostenible.
Un plan basado en el diagnóstico
El proceso comenzó en mayo de 2024 con la fase de diagnóstico. Durante varios meses se ha escuchado a los servicios municipales, al personal y a los agentes locales: se han recopilado datos cuantitativos, realizado entrevistas en profundidad y desarrollado dinámicas de grupo, para posteriormente analizar toda esa información.
Según ha explicado el alcalde, Igor Enparan Araneta, este diagnóstico no se ha limitado a describir la situación: “Ha permitido identificar desigualdades concretas existentes en distintos ámbitos de la vida municipal. Es importante reconocerlo, ya que durante años la igualdad no se ha trabajado con la profundidad necesaria en nuestro municipio, lo que ha generado diversas carencias”. A su juicio, reconocer esta situación “no es una señal de debilidad, sino una condición imprescindible para avanzar”.
El diagnóstico, además, ha tenido un carácter participativo. Han participado diferentes áreas municipales y asociaciones de Hondarribia, lo que ha permitido elaborar un documento realista y adaptado al contexto local. “En marzo de 2025 comenzamos con el diseño del plan. Y aquí la metodología ha sido clara y abierta: sesiones de trabajo, definición de prioridades, aportaciones de los grupos municipales y un periodo de participación abierto a la ciudadanía y a las asociaciones. Se han trabajado distintos borradores, recogido aportaciones, analizado e incorporado”, ha subrayado Enparan.
Precisamente, la principal fortaleza y característica del plan es esa: no es un modelo importado, sino un instrumento construido desde la realidad local.
Cuatro ejes estratégicos y 124 acciones
El plan recoge un total de 124 acciones, estructuradas en cuatro ejes estratégicos:
- Buen Gobierno: integrar la perspectiva de género como principio transversal en toda la actividad municipal.
- Empoderamiento de las mujeres: fomentar la autonomía económica, la participación social y política y el ejercicio efectivo de los derechos.
- Organización social y cuidados: avanzar hacia un modelo más justo y sostenible basado en la corresponsabilidad.
- Vidas libres de violencia machista: reforzar la prevención, sensibilización, formación y coordinación interinstitucional.
Estos ejes no se entienden de forma aislada, sino que configuran una visión integral de la igualdad, que atraviesa todas las políticas municipales.
Además, para garantizar el desarrollo del plan, se ha establecido una estructura de gobernanza concreta: personal técnico de igualdad, un grupo motor político-técnico, la Mesa de Igualdad y una Comisión de Gestión Municipal con representación de todos los grupos municipales. Asimismo, se ha definido un sistema de seguimiento y evaluación en tres niveles: ejecución de las acciones, evaluaciones anuales y valoración final del impacto, basada en indicadores objetivos.
La igualdad, una obligación institucional
El equipo de gobierno ha querido dejar claro que la igualdad no es una opción, sino una obligación. “Las administraciones públicas no pueden mantenerse neutrales; cuando existen desigualdades, no actuar también es una forma de actuar, y en este caso supone mantenerlas”.
En este contexto, las directrices de Emakunde han sido fundamentales para la elaboración del plan. “Estas directrices establecen claramente que las políticas públicas de igualdad deben incluir medidas concretas para corregir desigualdades y aplicarse en todos los ámbitos, también en el social y cultural”, ha explicado Enparan.
El plan también aborda una cuestión relevante: el Alarde. “El diagnóstico realizado ha puesto de manifiesto que el conflicto en torno al Alarde en los últimos años ha tenido un impacto directo en el desarrollo de las políticas de igualdad en el municipio, ya que ha concentrado gran parte del debate y ha dificultado el trabajo en otros ámbitos”, ha señalado la teniente de alcalde Estitxu Urtizberea.
En este contexto, el plan ha decidido dar un tratamiento específico a esta cuestión y en el borrador inicial se incluyeron dos líneas de actuación principales: por un lado, avanzar en la resolución del conflicto en torno al Alarde, entendiéndolo como una cuestión vinculada a la igualdad; y, por otro, analizar fórmulas para reconocer la violencia sufrida en la defensa de los derechos de las mujeres a favor de un alarde igualitario.
Los representantes municipales han subrayado que el Alarde es una tradición profundamente arraigada en Hondarribia, parte de la identidad del municipio y con un importante valor social y emocional. No obstante, han reconocido que existen debates en torno a la participación y los roles de género, y es en ese ámbito donde se sitúan las líneas de actuación del plan. “Las políticas de igualdad deben actuar en todos los espacios donde existan desigualdades, también en el ámbito cultural”, ha explicado Urtizberea.
Según ha señalado Estitxu Urtizberea, “el informe de Emakunde establece expresamente que el Plan de Igualdad debe abordar esta cuestión debido a los desequilibrios existentes en la participación. Estos deben analizarse y trabajarse desde las políticas públicas, y el informe es vinculante. Por tanto, la inclusión del Alarde en el Plan no responde a una decisión discrecional del Ayuntamiento, sino a una obligación derivada del marco de igualdad que estamos aplicando”.
La segunda teniente de alcalde, Garoa Lekuona, también ha subrayado que el Gobierno municipal no está eligiendo si tratar este tema o no: “Está cumpliendo un marco que le exige hacerlo. Es una posición clara y además la ley nos exige eso. Los hábitos sociales no son estáticos; evolucionan a través del tiempo y lo seguirán haciendo. Y esta evolución debe ser compatible con los derechos fundamentales que hoy reconocemos, entre ellos la igualdad”.
Enparan ha querido destacar, además, que en el proceso no ha habido exclusión, veto ni discriminación política: “Los procesos de participación en políticas públicas no son uniformes. Combinan espacios abiertos y espacios técnicos, cada uno con su función. Esta organización responde a criterios de funcionamiento, no ideológicos”.
Por último, el equipo de gobierno ha señalado que el objetivo del plan no es resolver de forma inmediata conflictos complejos, sino “establecer una dirección clara, coherente y sostenida para la transformación social”. En ese sentido, han subrayado que esa es la responsabilidad de una institución pública: “actuar con base legal y con visión de futuro, incluso en contextos complejos”. Para ello, han hecho un llamamiento a todos los grupos municipales a actuar con compromiso, con el fin de que el II Plan de Igualdad del Ayuntamiento de Hondarribia cuente con el mayor respaldo posible.
Información relacionada